jueves, 11 de abril de 2013

LA DECISIÓN DE SOPHIE ( 1982 )

  Aunque se trate de un clásico, su revisión abre siempre nuevas perspectivas. La historia es muy dura, sobre todo cuando descubrimos el trasfondo de esa mujer maltratada por la vida, humillada y, finalmente, derrotada. Esta mujer es Sophie ( Meryl Streep), que hace aquí uno de sus primeras exhibiciones interpretativas. Se come literalmente la cámara, es el centro de toda la narración cinematrográfica,  aunque haya otros dos actores que están a un gran nivel. Posiblemente haga la mejor interpretación de toda su carrera.
   Toda la narración corre a cargo de Stingo ( Peter MacNicol), un joven aprendiz de novelista, que decide abandonar la américa rural e instalarse en la gran ciudad, la que le permitirá triunfar o definitivamente, fracasar. Se hospeda en una bonita casa y allí comienza su tarea. Pronto conoce a una pareja que vive en el piso superior y se hace muy amigo de ella. Sin embargo, Stingo, pronto asiste a las frecuentes discusiones, trufadas de malos tratos inflingidos por Nathan ( Kevin Kline), un excéntrico científico judío. Stingo se intenta acercar a ella, una inmigrante polaca que ha llegado desde el corazón del horror nazi. Sin embargo, entre Sophie y Nathan hay una relación de posesión en la pareja y regresan de nuevo a la relación, él siempre regresa, a pesar de haberla humillado frecuentemente.
  El joven Stingo pronto se enamorará de la belleza, sencillez y misterio que oculta la joven Sophie. Y tendrán frecuentes enfrentamientos entre los celos posesivos de Nathan y el amor puro y natural del joven escritor.

  
 El gran valor de la película es el maravilloso duelo interpretativo entre los tres actores protagonistas, donde Kevin Kline hace un trabajo extraordinario en su primer filim y Meryl Streep, que ganó su primer óscar, da el paso adelante que la consagrará como la actriz más laureada de la historia del séptimo arte.   Esta es la gran película que la consagró y, curiosamente, es una  de las más olvidadas de su filmografía.

   Conforme avanza la trama vamos descubriendo el verdadero pasado de Sophie, con un desgarrador retrato del nazismo, en una de las mejores películas de Pakula. El director utiliza frecuentes flashbacks que ofrecen al espectador la oportunidad de conocer el verdadero secreto de la protagonista. Ella había estado casada anteriormente, algo que desconocían sus dos compañeros, había tenido dos hijos, y habían acabado siendo denunciados y trasladados a un campo de exterminio nazi. Sin embargo la historia juega con la ambigüedad del papel de Sophie, realmente no sabemos si colabora con los nazis o es una víctima. Aunque eso lo descubrimos al final.  

   Sorprende lo bien narrado que está ese ambiente de alegría de sus vidas en Nueva York y,  en contraposición, en los flashbacks, la gris situación en Auschwitz, con un manejo de la luz y los grises muy apropiados.  A destacar la escena terrible y maravillosa con la  cara demacrada de la Streep   en la que , mirando fijamente a la cámara, cuenta su calvario, en una penunbra altamente perturbadora. Y la escena en el campo de concentración, con una gran trabajo fotográfico de Néstor Almendros ( grises, colores apagados, etc).  


   En definitiva, es una película para emocionarse hasta las lágrimas, puesto que el desenlace es de una gran intensidad emocional. La decisión que tiene que tomar Sophie es tan trascendental que es imposible que no conmueva el corazón de cualquier ser con un mínimo de sensibilidad. Es desagarradora y perturbante.

   Stingo descubre poco a poco toda la verdad, intenta hacer olvidar a Sophie lo terrible de su decisión y que se case con él, una vez descubierto el verdadero rostro de Nathan, pero esa posesión de la que hablábamos hace imposible cumplir su sueño. Realmente, Sophie, había dejado gran parte de su existencia en aquella cruel guerra, era un alma en pena.

   Si hay que poner algún pero a Pakula, es el tiempo que se toma para comenzar a introducir las regresiones temporales y lo excesivo del metraje. Pero podemos considerar como una gran obra cinematográfica, de las que perdurarán en el tiempo, a pesar de su aparente olvido. 

martes, 9 de abril de 2013

UNA FIESTA DE PLACER ( 1975)

   
Se trata de una de una película intimista, rodada en la campiña francesa, dentro del período de Chabrol dedicado a relatar conflictos domésticos. La narración abarca la vida de un matrimonio convencional en la Francia de los primeros 70 . Se trata de un matrimonio consolidado con casi una década de convivencia en común y con una hija pequeña.  El marido, Philippe ( Paul Gégauff) está muy cercano en su pensamiento a los nuevos cambios sociales en materia de sexualidad y relaciones de pareja y es partidario del amor libre. Su esposa, Esther ( Danielle Géfauff), ama de casa, es más tradicional en ese sentido, pero no deja de ser una  mujer inteligente y sagaz, no alejada de las nueva tendencias. 

  La película se desarrolla en el tiempo y se ve la evolución de la relación de pareja hasta su total destrucción, gradual, lastrada por los conflictos que surgen a consecuencia de nuevas relaciones que se entrometen, voluntariamente, en la pareja. Philippe propone a Esther tener encuentros sexuales con otros hombres. El esposo cree que esta situación acabará reafirmando su propia pareja y ahí está el quid de la cuestión. Hasta que punto el amor libre es tan libre como nos lo habían vendido en la revolución sexual de los 60. Pronto surgen problemas de celos y posesión por parte de él, lo que revela su propia intolerancia e impotencia, que trata de solventar teniendo a su vez relaciones extramatrimoniales que acaban en un rotundo fracaso. La pareja se resquebrajará y llegará a haber violencia de género, destruyéndose por completo el vínculo inicial.

   También se contrapone la vida rural y la urbana, con un gran homenaje a París. Y las consecuencias de los cambios sociales que modificarán las formas de vida de las clases medias acomodadas, no solo a nivel sexual, sino también de costumbres, educación, drogas, alcoholismo, etc. Y el nuevo papel de la mujer, lejos de esa visión anterior de ama de casa y madre, sino   también como profesional remunerada, dándole mayor independencia. 

  La película es muy interesante no sólo por el trabajo de los actores y del director, del que es recomendable casi toda su filmografía, sino por como está rodada: planos picados y contrapicados, planos secuencia, aparición de símbolos que presagian el final, cuidada fotografía. Y la música que mezcla fragmentos de música clásica, aportando al conjunto una gran sobriedad. También como parte de esa Nueva Ola ( Nouvelle Vague) que sacudió el cine Francés es una pieza interesante, junto al Carnicero, también de Chabrol. 

lunes, 8 de abril de 2013

UN TRABAJO EN ITALIA ( 1969)

 
  Película del cine británico de finales de los 60, entretenida, divertida pero no debemos  esperar mucho más. A pesar de que en su época se convirtió en una película de culto hoy ha quedado muy anticuada. Sin embargo hay algunos aspectos destacados: principalemente un sobradísimo Michael Caine, en su primera etapa, haciendo de ladrón de guante blanco que prepara un gran golpe con la ayuda de un magnate encarcelado. La mafia italiana está al acecho. Realmente hay algún momento en el que parece un Inglaterra-Italia ( o un Londres- Turín) en toda regla. Se trata de robar 4 millones de dólares en lingotes de oro en Turín. Para ello Caine y sus secuaces programan un intrincado y ridículo ( no hay que olvidar que es comedia también) plan para colapsar el tráfico del casco antiguo turinés. Aprovechando una vía de escape, lograrán paralizar la ciudad y hacerse con el botín que esconde el furgón blindado. La huída es lo mejor y el duelo entre Minis y Alfas Romeos.  
    En realidad no es una película para tomársela muy en serio, es una comedia muy al estilo británico. Las persecuciones tienen gran impacto visual teniendo en cuenta el año de su realización. Collinson juega con las cámaras para dar diferentes puntos de vista pero lo que prevalece es el humor. Hasta Benny Hill aparece en su obsesión esta vez por las gordas. Sin ser una gran película ( de la que se hizo una secuela recientemente) es una opción para pasar un buen rato sin pensar en mayores trascendencias, disfrutando del siempre inigualable Caine. Y de escenas memorables como las persecuciones: minis vadeando ríos, subiendo a la cubierta del palacio de los deportes o las escenas finales del triunfo del golpe y su aclamación dentro de la cárcel. También destacaría las espectaculares imágenes de los alpes y sus intrincadas carreteras que esta panda de desgraciados pretende utilizar como  vía de escape con un enorme autobús. 

SECUESTRADOS (2010)


   Impactante película española. Una rara avis dentro de nuestra filmografía ya que es difícil encontrar películas que dejen un sabor de boca tan desagradable dentro de una trama claustrofóbica que parece no tener fin, que provoquen una tremenda descarga de adrenalina.. El espectador desea en todo momento ese fin, aunque sea un mal rato maravillosamente rodado.     Lo que se  narra es un terrible secuestro de una acomodada familia en su propia casa por tres encapuchados. Rodada de manera muy sencilla, con muy poco presupuesto y con muchos planos secuencia, nos introduce el director dentro de esa casa y de ese terrible suceso.

 El espectador sufre porque siente que está allí y porque  que le puede pasar de un momento a otro. No deja ninguna posibilidad a la compasión, nos inunda de gritos y escenas espeluznantes. Es una película descarnada, sin posibilidad de análisis sociales, es la realidad, la dura realidad. Es como si el director estuviese viendo a través de un cristal el interior de ese chalet y narrando exclusivamente lo que ve, sin dejar lugar a posible interpretaciones.

 Las interpretaciones son bastante creíbles, sobre todo Manuela Vellés y Ana Wagner. Ambas consiguen el objetivo de convencer en sus papeles, en esa ansiedad y frustración trufadas de terror asfixiante. Película muy interesante pero poco recomendable para quien no quiera pasar un mal rato  y levantarse del asiento como si le hubiesen dado una buena hostia.


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domingo, 7 de abril de 2013

LA HABITACIÓN CON FORMA DE L

  
     Nos encotramos con una película muy valiente para su época, 1962, y se trata de uno de los clásicos del cine británico. La crítica la considera una obra maestra, dirigida por Bryan Forber e interpretada magistralmente por Leslie Caron, que fue nominada al óscar por su papel de Jane Fosset.  La fotografía, en blanco y negro, es de una gran calidad. Una chica joven embarazada, huye de su Francia natal y de su familia a Londres. Ya podemos imaginar para que. En realidad, una vez en la capital británica, sus esquemas mentales irán variando, en una búsqueda de su propia identidad que incluirá la opción clara y definida de tener al bebé, a pesar de todos los condicionantes en contra que van surgiendo. Desde su visita a una clínica abortista, de la que sale horrorizada, hasta sus compañeros de pensión que llegan a ofrecerle unas pastillas para deshacerse del feto. Pero ella ya ha tomado su decisión, valiente, arriesgada ( hay que tener en cuenta que nos encontramos a principios de los 60 en una sociedad muy tradicionalista todavía, aunque se perciben aspectos de la liberación sexual que está a punto de estallar).  
  En la pensión encuentra a varios personajes, pero el más importante para ella es Toby ( Tom Bell), un idealista escritor que no ha logrado el éxito. Con el llegará a mantener una relación intensa, de amor- desamor. Él llegará a pensar que Jane es prostituta y que le ha engañado. La repudia y ella, desesperada tras el rechazo, toma las pastillas abortivas que le proporciona una anciana ex-actriz fracasada que vive en el piso inferior. Por suerte para ella, no pierde al feto y el amor se abre camino, aunque se suscita un dilema: Toby la quiere, pero no es su hijo, entoces: ¿debe prevalecer el amor o su no paternidad es una barrera insalbable para que los dos sean felices?.  Esa es la gran barrera que deberán salvar y que al final se dilucidará. 
   Buena película, por la  época y el debate moral que aborda, aunque de metraje excesivamente largo, lo cual es un pequeño lastre si estamos en una tarde un poco soporífera. Las interpretaciones son excelentes y la banda sonora es aceptable, incluyendo partituras de Bach. Una de las joyas del cine inglés de los 60. Imprescindible su revisión.
 
  

RASPUTÍN ( THE MAD MONK)

    Pasable cinta de la Hammer, pretendidamente de terror, pero no tanto. Rasputín no es una película histórica al uso. Es más bien una aproximación al malvado personaje del monje ruso que terminó de destruir la reputación de la familia real rusa en los albores de la Revolución de 1917. Recuerda más a la saga de Drácula por la estética y la actuación de Christopher Lee es demasiado forzada y poco convincente. Demasiado enlatada. La película se deja ver pero nada más. La caracterización de Lee es bastante aproximada a la realidad, aunque el atrezzo resulte un poco penoso visto hoy día. No esperéis ver la realidad histórica pero sí a un personaje malvado, mujeriego, alcoholico y destructivo que dominó a la zarina Alejandra y provocó en gran medida la Revolución Rusa de 1917. Como documento histórico está poco trabajada, es más bien una mezcla de todos los tópicos más siniestros sobre este enigmático personaje. Recomendable para los fanáticos de la Hammer, no recomendable para los no seguidores de este tipo de cine, ni siquiera, como digo, como documento histórico.

viernes, 5 de abril de 2013

ARCADIA (Le couperet (The Ax))


 Sorprendente película francesa de Costa-gavras, perspicaz y magnífica. Humor negro en estado puro, del bueno. Le sale una película negrísima, que es de los géneros que más me apasionan. No se podía abordar de manera más inteligente el  problema del paro de un cuarentón casado y con hijos, que se acaba de ver envuelto en una especie de ERE, de despido conjunto en una empresa y que se encuentra en una disyuntiva tremendamente amarga, como sucede en estos casos. La situación se irá haciendo cada vez más precaria puesto que, a pesar de su enorme currículum y experiencia, es rechazado sistemáticament y pasa el tiempo, en concreto 3 años en el paro. Partiendo de esa amargura, de esa desesperanza Gavras construye una trama de novela negra. El protagonista Bruno Davel ( genial el actor francés de origen español José García) alto ejecutivo de una gran empresa papelera se ve en la disyuntiva de encontrar trabajo a toda costa. Y cuando digo a toda costa, hablo de asesinar a sus competidores, puesto que el cargo al que el aspira es de una alta cualificación y hay muy pocos puestos como el suyo. Por tanto observamos como un ejemplar padre de familia se va a convertir en un verdadero asesino, implacable, pero todo ello revestido de un brillante humor. Es por tanto ese humor negro que a mi me ha atrapado. Sin que su familia lo sepa, aunque llegarán a sospechar conforme la trama se desarrolla, aparenta ser un afable padre de familia pero en realidad, ayudado de una pistola que no sabe manejar bien, asesina a sus posibles competidores. Las situaciones se tornan grotescas y eso provoca un sarcasmo que es irresistible, ya que las situaciones se le escapan de las manos a este asesino no profesional lo que provoca situaciones de gran tensión humorística. 
    Hay un claro mensaje anticapitalista, antiglobalización. Un sistema económico que, llevado al extremo de la injusticia, propicia el maquiavélico comportamiento del protagonista que únicamente busca recuperar su trabajo sin importarle la vida de sus rivales. Se ve claramente la inmoralidad del sistema laboral, la búsqueda del beneficio a costa de destruir las vidas de las personas que excluyen de sus puestos de trabajo,  algunas sin posibilidad alguna de regresar a ese mundo laboral, convirtiéndose en auténticos fracasados. Las empresas buscan solo el máximo beneficio sin importarles los sentimientos, son como máquinas deshumanizadas. La publicidad sexista como marca del director también está presente en esta magnífica obra de Costa-Gavras. 
   Creo que el trabajo de  García y del resto de protagonistas es soberbio, y que el film no se hace largo, a pesar de su metraje. Es entretenida y da mucho que pensar sobre lo inhumano del sistema económico que hemos creado. 

martes, 2 de abril de 2013

Las zapatillas rojas

He de reconocer que no soy muy adicto al género musical. Pero esta película, que tiene mucho de musical, me ha ido atrapando conforme iba sonando su magnífica banda sonora, trufada de excelentes fragmentos de música clásica. En realidad es una historia de amor y un drama. Pero ante todo es una historia de celos y de la dicotomía entre carrera profesional y amor. La protagonista ( Moira Shearer), que por cierto era bailarina profesional, debe optar por ser la mejor en su profesión o dejar esta para acompañar a su amor. La eterna dicotomía que solía suceder a muchas mujeres entre su carrera profesional o su marido. 

    La película se centra en el mundo de la danza clásica. Aparece una gran compañía de danza de gran prestigio internacional, dirigida por un excéntrico y enigmático personaje, Lermontov, eje central de toda la película, que recuerda mucho a los ballets rusos de Diaghilev, de hecho el personaje parece inspirado en el mismo Serge Diaghilev. Están en Londres, en el Covent Garden, y un joven compositor, Craster,  se apresta, junto a muchos otros, a acceder a una representación de la compañía. Allí reconoce que ha sido plagiado por el director, rápidamente pedirá explicaciones a Lermontov, pero este, muy hábilmente lo contrata, habiendo reconocido su gran talento.  

   Por otro lado una prometedora bailarina, la señorita Page, consigue que el tortuoso Boris Lermontov le ofrezca una oportunidad con ocasión del estreno de una nueva representación basada en "las zapatillas rojas", el cuento de Hans Christian Andersen. El glamour de la propia compañía y de mónaco, se entremezclan con las luchas entre bambalinas dentro de la propia compañía, Craster es contratado como director adjunto y, tras modificar la partitura de la obra original, dirige el estreno de la obra. El éxito es total y absoluto.

   Mención aparte merecen los 15 minutos de metraje con la representación del ballet por Shearer ( su interpretación general no es tan buena, recordemos que era bailarina profesional y no actriz).  Es extraordinario, incluso para los que no gusten de este género artístico. No se hacen pesados, la música es magnífica y la escenografía y montaje de la secuenciación es magistral. Acabada la representación Lermontov ( que está enamorado de Page) le ofrece ser la mejor, la única, la gran diva. Pero aparece el amor y el choque de trenes con Craster, el director. Cuando Lermontov se entera despide a Craster y después la gran Victoria Page debe decidir entre su apasionado amor por Craster o su carrera profesional. Lermontov la presiona hasta extremos inimaginables, él la quiere como una posesión personal, quiere hacer de ella la mejor bailarina sobre el orbe, es su forma de demostrale su amor, pero es posesivo, frío, solitario, severo y cruel. Piensa que la dedicación al arte exige que el arista, creador o intérprete, lo sacrifique todo, incluso el amor y la vida. 

    Recomiendo la visión de la película, la banda sonora es excepcional, la fotografía, en Thecnicolor, es buena. Aunque peca de excesivamente larga es ya un clásico del cine británico de finales de los 40. A mi consiguió atraparme, aunque es cierto que no a todo el mundo le gusta el género musical, la música clásica y el mundo soterrado del éxito y el fracaso artístico.





lunes, 23 de julio de 2012

Exótica

    Atom Egoyan es de esos directores que siempre dejan su huella en las empresas que llevan a cabo. Exótica fue la película que lo"puso en circulación" en los círculos cinéfilos, que lo dió a conocer.  Ha llevado a cabo otras películas de gran éxito como "Ararat" o "El dulce porvenir". 
    Exótica es un gran puzzle que debemos construir conforme avanza la trama. Todo comienza ( al menos la trama principal) en un club de streptease de algún barrio bajo de Toronto en el cual una chica llamada Cristina baila para los clientes por 5 dólares. Un día llega un inspector de hacienda y solicita sus servicios estableciéndose una relación muy peculiar entre ellos y que sólo al final descubriremos de que cariz es. Igualmente aparecen otras líneas argumentales que aparentemente no nos dicen nada pero que se irán cruzando al final.  El director juega con imágenes fijas, repetitivas, con las que nos quiere decir algo que todavía no acertamos a saber. De igual manera la fotografía y los ambientes son sombríos, oscuros, como anticipándonos el resultado final de toda la trama.  Una película muy recomendable para los que gusten de tramas complejas y para los que no le molesten las regresiones temporales ( no tan exageradas como las de Lynch).   
 Para finalizar señalar que  el erotismo que desprende la película es solamente una excusa para crear un clima perturbador, ayudado de una banda sonora magnífica.

sábado, 7 de julio de 2012

Un Dios salvaje


     Una auténtica carnicería. Esto es lo que nos ofrece el genial Polanski en esta adaptación de la obra teatral de Yasmina Reza, rodada en europa pero ambientada en Nueva York. Cuatro  grandes actores, luchan en un reducido espacio escenográfico que llega a convertirse en una claustrofóbica estancia de la que parecen atrapados y sin posibilidad de salir. Hay algo magnético, inquietante, enigmático diría yo que les impide abandonar ese apartamento con vistas. Reminiscencias de la semilla del diablo por el tenso clima que se llega a respirar conforme avanza el metraje.
    Los protagonistas son dos matrimonios que se reúnen para dialogar sobre la pelea que han tenido sus hijos en el parque. Todo comienza de manera tranquila, pacífica. Las dos parejas se ponen de acuerdo en unos puntos básicos de entendimiento, llegando a la conclusión que uno de sus hijos agredió de manera salvaje al otro. Lo más interesante es cómo la tensión va creciendo y lo que al principio eran puntos en común poco a poco se transforma en desavenencias constantes hasta llegar a un completo desacuerdo.
    Polanski consigue en un reducido metraje trastocar la cara bienpensante de la sociedad, el mundo "civilizado", representado en ambos matrimonios, hasta descubrirnos unos personajes con sus miserias internas, demostrando la verdadera cara de la sociedad occidental, nuestros prejuicios, nuestras vergüenzas más ocultas.
    Cada personaje describe una trayectoria personal, individual que lo arrastra a mostrar su peor cara, alcohol incluído. Los cuatro acaban ebrios y en ese punto parece posible un nuevo pacto, un nuevo entendimiento que finalmente se frustra por las contradicciones de los propios individuos.  El matrimonio como institución también es destruido por Polanski- Reza saliendo a la luz los enormes problemas de pareja que arrastran ambas.
     Para finalizar, comentar que hay una tensión latente en todo lo que rodea a la habitación principal, los libros de arte que intentan dar una imagen más "intelectual" de lo que es del personaje de Jodie Foster, destruidos por el vómito irreflenable de Kate Winslet , las contínuas llamadas de la madre de  John C. Reilly ( que es en realidad una protagonista más de la película)  y  como no el jarrón con las flores, dónde acaba el móvil de Cristoph Waltz, esas flores amarillas que centran toda la escena principal y que anuncian la imposibilidad de un acuerdo. ( grancias Arantxa por tu aportación).



lunes, 1 de marzo de 2010

EL EFECTO MARIPOSA ( 2004 )


      Ayer me senté ante mi televisor de pantalla plana dispuesto a ver una película que me había recomendado una amiga hace tiempo. La encontre por casualidad por ahí y no quise demorar más su visionado, ansionso de ver esas películas que te recomiendan y que, pasado ya un tiempo, te encuentras y no puedes dejar de ver.  Lo cierto es que, además, si analizamos la película detenidamente, el asunto no era otro que el de tener los libritos a mano. Los directores ( son dos ) nos cuentan la historia en un thriller sofisticado y aparentemente complejo..... que hay que reconocer que se hace entretenido. Un intrigante pasarratos, no recomendable para los niños, que gustó especialmente a los adolescentes (fue nº1 en la taquilla americana). Provoca división de opiniones, pero si no sabes qué ver una tarde de domingo , y te gusta el cine comercial, ésta puede ser una buena elección.

domingo, 7 de febrero de 2010

EL INTERCAMBIO

El intercambio es una de las últimas películas de Clint Eastwood. Hay que reconocer que el cineasta norteamericano se ha convertido en uno de los "grandes" del cine. Sin embargo en El intercambio, no logra atrapar al espectador como en otras películas suyas como "Mystic River" o "Gran Torino". La acción transcurre en Los Angeles, año 1928. Christine Collins (Angelina Jolie) es una madre soltera de los suburbios cuyo hijo desaparece sin dejar rastro. Meses después la policía dice haberlo encontrado, pero nada más verlo asegura que ese chico no es su hijo. A pesar de estar segura de ello, y en medio de la confusión, Christine se lleva a casa al niño, pero insiste en que se continue la búsqueda de su verdadero hijo. Tachada de loca e incapacitada por la policía, por fin encuentra un aliado en el reverendo Briegleb (John Malkovich), que la ayudará en su lucha contra la mentira del "intercambio".   “El Intercambio” es una película aceptable si te gustan los dramas.  Pero si no te gustan los dramas probablemente esta película no es para ti. Destacar la actuación del siempre grande Jonh Malkovic.

 

El trailer aquí: